Y así sigo

Sigo aceptando luchar cualquier batalla pérdida desde el inicio con la esperanza de poder remontar. Sigo juntándome y rompiéndome tan seguido que no sé qué partes de mí me faltan a día de hoy. Los malos recuerdos siguen arañando el interior de mi coraza buscando la libertad. Sigo necesitando que nadie me salve- o al menos lo intente-. Sigo entendido que cualquier relación afectiva consiste en respetar los límites, entender la importancia del tiempo y ver a personas, más que ideas. Sigue pareciéndome insoportables frases del estilo: “merece la pena quien te hace reír.” Como si aceptásemos que las personas sólo podemos sentir una emoción. Como si ellas fuesen las dueñas de nuestros sentimientos. 
Sigo, después de todo, decidiendo que la fidelidad me la reservo para mí y que prefiero la lealtad ante todo.
Sigo teniendo fijo mi rumbo, sin saber qué deidad escuchará mis historias y preocupándome por la gente que me rodea aunque haya aparecido por accidente y sin pretender quedarse. Sigo manteniendo conversaciones con personas que se distancian y vuelan lejos y muy alto. Aún en la distancia, el destello sigue siendo digno de admirar.. Sigue enamorándome las personas que dejan que las cosas sucedan y tomen la forma que mejor les va. Sigo sabiendo que caeré, en algún momento y sin conocer la altura. Sigo agradeciendo que no se me presione a aceptar cosas y que la vida me impulse a aceptar nuevos retos.

Comentarios

Entradas populares